publicacion

Volver al listado

Titulo:
R. Chenoll Alfaro, Soborno y elecciones en la República Romana, Universidad de Málaga, Málaga,1984.

Area de conocimiento
Historia Antigua

Resumen:

El desarrollo de la corrupción electoral en Roma parte indisolublemente del siglo III a.C., momento en el que la expansión territorial reciente en Italia y la del Mediterráneo en su inicio, afianzaron de manera absoluta a unas pocas familias pudientes cuya extracción estaba arraigada en la Nobilitas patricio-plebeya, fruto de la pugna de los ordines durante los comienzos de la República.Aquellos nobiles se constituyeron en monopolizadores del poder político dejando a la gran mayoría del populus fuera de todo juego. El sistema de votación romano, ejemplo clásico de república censitaria plutocrática, les sirvió en bandeja una mayoría de votos que en todo caso compartían con unos elementos de “pobreza relativa” de la misma primera clase.

Esta división en dos sectores de la primera clase, junto con la existencia de una gran base ciudadana despojada de hecho de cualquier derecho político, ya de acceso a las magistraturas, ya de voto efectivo, permitió una filosofía nobiliaria doble (evergética, por un lado, y corruptora, por otro), según hacia qué sectores sociales se dirigieran las liberalidades que, procedentes de diversas manifestaciones religiosas públicas y privadas, acabarán siendo de uso común para la guerrilla política desde la época de expansión.

Lo evergético, por una parte, quedó reducido al conjunto de donaciones de distinto tipo que los nobiles hacían a los elementos más bajos de la sociedad romana, teniendo su por qué en el deseo de ser honrados, queridos y venerados por los gobernados. Este modelo, sin duda, está entroncado con los officia et beneficia entre patronos y clientes.

La corrupción, por su parte, estaba inserta en los regalos, a veces del mismo tipo que los evergéticos, encaminados a los miembros de la poderosa primera clase, detentadora de los sufragios efectivos que provocaban el triunfo, o la debacle, de los más o menos desprendidos candidatos. Este sistema, sin embargo, no era matemático, lo que equivale a afirmar que no siempre el que daba más salía elegido, pero tal riesgo era uno de los elementos del juego y todos los que participaban en él eran conscientes de ello.

Indice:

Introducción.- Cap. I: La maquinaria electoral.- Cap. II: Origen y evolución de las formas de ámbitus.- Cap. III: Las leyes contra el soborno electoral.- Cap- IV: Escándalos y procesos.- Cap.: La efectividad del soborno.- Conclusiones.
Universidad de Malaga